Después de 31 años de operación continua, Mostachys sale en busca de franquiciados. La cadena nació en Córdoba y actualmente opera dos locales bajo la marca: uno en Bv. San Juan e Independencia y otro en Bv. Chacabuco 466. Además, el grupo cuenta con una segunda marca gastronómica, La Panche, ubicada en San Martín 10, que por el momento no forma parte del esquema de franquicias.
Según explicó Trombotto, el ingreso de una segunda generación a la empresa impulsó el deseo de expandirse y llevar el concepto a nuevos destinos. «Queremos llegar a diferentes lugares del país y entendimos que el formato franquiciado era la mejor herramienta para hacerlo», señaló.
La compañía contempla dos perfiles de franquiciados. Por un lado, un inversor que aporta el capital pero delega la gestión diaria del negocio en un gerente de operaciones previamente aprobado por Mostachys.
Por otra parte, un franquiciado operador, que asume personalmente la conducción del local y participa de manera activa en la administración cotidiana.
En ambos casos, se brinda capacitación —que dura entre 15 y 30 días— y se exige el cumplimiento de medidas que garanticen la estandarización. En tanto, la experiencia gastronómica previa no es un requisito excluyente, ya que Trombotto afirmó que “el know how se transfiere íntegramente”.
Acompañamiento, formatos y números del negocio
El acompañamiento comienza incluso antes de la apertura del local. Si bien Mostachys no entrega las unidades llave en mano, participa del proceso de adecuación del espacio mediante lineamientos vinculados al diseño, la identidad visual y el manual de marca.
Además, la franquicia incluye procedimientos de trabajo detallados y protocolos específicos para cada área, desde el funcionamiento de las máquinas hasta la elaboración y despacho de productos para salón o delivery.
Para sumarse a la red, el modelo contempla un fee de ingreso de USD 15.000, un esquema de regalías del 4% y un canon de publicidad del 1%. El contrato de franquicia se establece por un plazo de 4 años.
La compañía desarrolló dos formatos constructivos y comerciales:
Trombotto remarcó que los montos contemplan el costo total necesario para poner en marcha el negocio. «Incluimos desde el alquiler, la comisión inmobiliaria y el stock inicial hasta las horas de capacitación del personal», explicó.
Con este esquema, la empresa proyecta un recupero de la inversión a partir de los 16 meses, estimando una facturación promedio mensual de USD 30.500 por local operado por un equipo promedio de 8 colaboradores.
Córdoba como prioridad
La expansión inicial estará concentrada en Córdoba. El plan prevé cubrir distintos sectores de la capital —con excepción de Nueva Córdoba, reservada para los titulares de la marca— además de localidades como Villa Carlos Paz, Alta Gracia, Villa Allende, Río Cuarto, Río Tercero, Villa María, Bell Ville y San Francisco.
Como requisito general para las plazas, la marca apunta a localidades con una población mínima de 30.000 habitantes, con locales a la calle (preferentemente en esquina) o ubicados en centros comerciales y shoppings.
La intención es consolidar la logística provincial durante 2026 y 2027 para comenzar, a partir de 2028, el desembarco en otras provincias. Aunque el lanzamiento formal del esquema de franquicias tiene apenas cuatro semanas, la empresa ya mantiene conversaciones avanzadas con varios interesados.
Fuente: www.gaf-franquicias.com
24 de Agosto de 2026